publicado hace 19 días

Pesaj kasher vesameaj

Pesaj es la fiesta de la libertad y, probablemente, la que más inunda nuestra memoria cuando pensamos en los recuerdos de infancia. Esas mesas largas, llenas de comida, con aromas increíbles, llenas de familia, de melodías, donde claramente la identidad judía se expresaba en su máxima dimensión. Pesaj tiene que ver también con el presente, con el esfuerzo que cada uno de nosotros hace para tener un seder maravilloso y significativo para su familia.Y Pesaj tiene que ver con la historia del pueblo judío, porque habla de una gesta de liberación, probablemente la primera documentada, de un grupo de esclavos que sale a la libertad. En Pesaj está la mano de D-os en todo momento, desde que escucha el ruego de los judíos desde que identifica a Moshé como el encargado de sacarlos de Egipto; D-os está en la apertura del Mar Rojo; D-os está en el maná del desierto, en la nube que los conduce de día y en la columna de fuego que los conduce durante la noche; y D-os está en la ansiedad de todo ser humano por conseguir la libertad. Probablemente la fiesta que más se celebra en el pueblo judío es Pesaj. Tiene que ver con las particularidades de la comida, con las prohibiciones del jametz, las proezas de construir, con los pocos elementos que son kasher le Pesaj, algo maravilloso como son los manjares de la celebración. Tiene que ver con aprenderse los relatos, recordarlos y hacerlos viables para nuestros propios hijos. Porque la esencia de la libertad está en que cada generación tiene que sentirse como si hubiese salido de la esclavitud. Y la esencia de la libertad es que cada generación mejore y perfeccione la forma de definir esa libertad.Por eso el mandato es “be higadeta lebinja”: y le narrarás a tus hijos. De ahí la Hagadá, “be higadeta"; y la Hagadá es el resumen de la interpretación de generaciones que, una tras otra, vivenciaron y sintieron que Pesaj es sustancial para la vida judía. A toda mi querida comunidad, a toda mi familia extendida, que tantos años hemos compartido cosas hermosas y también difíciles, pero que siempre hemos estado juntos, les deseo Pesaj kasher vesameaj. Un Pesaj donde podamos reencontrarnos con esa linda sensación de libertad que nos permite respirar profundo. Que podamos reencontrarnos con esos signos de identidad de las cuatro preguntas, de las cuatro copas, que podamos distinguir en esta celebración aquellas memorias tan ricas que tenemos y que no queremos olvidar jamás. En síntesis, que seamos libres y que disfrutemos de un hermoso Pesaj.

publicado hace 19 días

La música la mejor forma de conocernos: Isaac Frenkel.

En distintas épocas, hay personas que enriquecen nuestra relación con el pasado. Con ese espíritu recordamos hoy a Isaac Frenkel Rosenberg (1931–2024), cuya vida refleja un constante diálogo entre lo foráneo y el ethos local.Nacido en Chile e hijo de inmigrantes judíos ucranianos, Frenkel creció en un entorno donde la cultura, la comunidad y el compromiso social marcaron profundamente su formación. Desde joven mostró inquietudes tanto sociales como artísticas. Siendo estudiante del Instituto Nacional, participó en la organización de una de las primeras huelgas estudiantiles del establecimiento en 1949, lo que evidenció tempranamente su interés por la participación cívica y la defensa de sus convicciones.A los 12 años ya cantaba en actividades públicas y obtuvo reconocimiento como intérprete. Su vínculo con la música lo acompañó toda la vida. Desarrolló una profunda sensibilidad musical, influido tanto por la tradición judía como por la música popular presente en su entorno familiar.Uno de sus mayores aportes fue su rol como mecenas de la música en Chile. Desde la Fundación Beethoven, institución que llegó a dirigir, impulsó importantes iniciativas para acercar la música clásica a la comunidad. Entre ellas destaca la histórica visita de la Orquesta Filarmónica de Israel en 1995, un hito que no solo permitió al público acceder a una de las agrupaciones más prestigiosas del mundo, sino que también abrió espacios formativos para jóvenes músicos a través de clases magistrales gratuitas.Frenkel entendió la cultura como un puente de encuentro entre las personas. Su trabajo no estuvo motivado por el lucro, sino por la convicción de que el acceso a la música y a las artes debía ser amplio e inclusivo. En este sentido, promovió activamente la participación de estudiantes y las profesores, impulsando una visión democratizadora del arte. Su compromiso fue profundamente vital, basado en la convicción de la igualdad entre personas y en la necesidad de brindar oportunidades a quienes lo requieren.Entre sus contribuciones destaca también el rescate sonoro del salmo sinfónico El Rey David de Arthur Honegger, dirigido por Víctor Tevah y narrado por Roberto Parada en la década de 1950. Esta grabación, editada en 1998, se convirtió en el primer registro de valor histórico del Archivo Sonoro de la Universidad de Chile y fue concebida como un homenaje a los 50 años del Estado de Israel.En el ámbito comunitario, ocupó cargos relevantes a nivel internacional en organizaciones como B’nai B’rith, lo que le permitió establecer vínculos con importantes líderes políticos y culturales.Isaac Frenkel fue, en definitiva, un gestor cultural comprometido que impulsó proyectos de alto nivel y dejó una huella duradera en el desarrollo de la música en Chile. Su trayectoria demuestra que la pasión, la perseverancia y el sentido de comunidad pueden transformar el acceso a la cultura y enriquecer la vida de las personas. En 2020 como gesto final de coherencia con su vida y su compromiso con la memoria, donó en vida todo su legado documental al Archivo, donde hoy puede ser consultado por la sociedad. 

publicado 06 Marzo 2026

Celebramos un Purim increíble en nuestra Kehilá.

Celebramos un Purim en el Mercaz.Fue una tarde llena de movimiento donde grandes y chicos disfrutaron de las distintas estaciones: desde los pinta caritas para los más pequeños hasta un shuk con muchísima variedad.El momento central fue, por supuesto, la lectura de la Meguilat Ester, donde escuchamos juntos nuestra historia de valentía. Pero no todo fue escucha; también nos pusimos manos a la masa para preparar Oznei Hamán, compartiendo recetas y risas entre todas las edades.Además, durante la jornada también tuvimos la oportunidad de cumplir la mitzvá de Matanot LaEvionim, a través del stand de Fundación Contigo, transformando la alegría de Purim en un acto concreto de tzedaká y compromiso con quienes más lo necesitan.Queremos agradecer especialmente a las voluntarias de Sababa por su dedicación y compromiso, a toda nuestra comunidad por habernos acompañado en este encuentro. Reafirmamos una vez más que la mayor fuerza de nuestro pueblo es celebrar juntos nuestra identidad.      

publicado 29 Enero 2026

¿Por qué se asocia la costumbre de no silbar de noche con la Shoá?

La pregunta suena a superstición, pero su origen combina sensibilidad religiosa antigua y trauma moderno. Desde el punto de vista halájico, no existe ninguna prohibición explícita de silbar de noche. Ni el Shulján Aruj ni los grandes códigos normativos lo mencionan. Sin embargo, el judaísmo clásico sí atribuye a la noche un carácter particular: el Talmud Bavli (Berajot 3a) describe las horas nocturnas como un tiempo de mayor vulnerabilidad, donde se recomienda moderación en la conducta y el lenguaje. No se trata de miedo mágico, sino de una ética de cautela.La mística judía reforzó esta idea. Textos cabalísticos presentan la noche como un espacio donde se intensifican fuerzas desordenadas (dinim), y ciertos sonidos innecesarios podían ser vistos como perturbadores del equilibrio espiritual. De allí surgieron costumbres populares que desaconsejaban ruidos agudos o vacíos de intención, como el silbido. Costumbre, no ley.Pero la frase adquirió un peso mucho más fuerte tras la Shoá. Testimonios reales de sobrevivientes, archivados en Yad Vashem, relatan que guardias nazis solían silbar durante patrullajes nocturnos en guetos y campos. El sonido se volvió una señal anticipatoria del horror: redadas, castigos, selecciones. Para muchos, el silbido ligero e indiferente resultaba más aterrador que un grito.Así, en la posguerra, numerosas familias judías europeas transmitieron una consigna simple: “no silbes, especialmente de noche”. No como mandato religioso, sino como memoria corporal heredada. La halajá nunca lo prohibió mientras que la historia lo cargó de sentido.

publicado 22 Enero 2026

27 de enero: Conmemoramos el fin del mayor genocidio de la historia

El 27 de enero de 1945 marca uno de los hitos más significativos del siglo XX: la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, por parte del Ejército Rojo soviético. Esta fecha no solo simboliza el fin de una de las etapas más oscuras de la Segunda Guerra Mundial, sino que ha sido oficialmente designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, para recordar a las millones de personas asesinadas por el nazismo y destacar la importancia de educar para prevenir este tipo de hechos.Durante el Holocausto, el régimen nazi asesinó a seis millones de judíos y a millones de personas pertenecientes a otros grupos perseguidos: el pueblo romaní, personas con discapacidad, minorías sexuales, opositores políticos y prisioneros de guerra. En total, cerca de 15 millones de seres humanos —hombres, mujeres, ancianos y niños— perdieron la vida. Por ello, este dolor es una herida histórica y universal.Con la designación de este día de recordación, el mundo asumió un imperativo ético y moral de luchar contra el antisemitismo, el racismo y toda forma de intolerancia.Auschwitz-Birkenau, ubicado en la Polonia ocupada por la Alemania nazi, fue el mayor complejo de campos de concentración y exterminio construido por el régimen de Adolf Hitler. Allí fueron asesinadas más de 1,1 millones de personas entre 1940 y 1945, la mayoría judías, muchas de ellas gaseadas poco después de llegar en tren. Marchas de la muerte y llegada del Ejército RojoA medida que el avance del Ejército Rojo soviético se aproximaba al este de Europa en enero de 1945, los nazis intentaron borrar las huellas de sus crímenes. Entre los días 17 y 21 de enero, obligaron a unos 60.000 prisioneros —aquellos que aún podían caminar— a marchar hacia el oeste en lo que se conoció como “marchas de la muerte”, una evacuación brutal que causó miles de muertes por agotamiento, frío extremo, hambre y ejecuciones sumarias.Cuando las tropas soviéticas finalmente entraron en el complejo de Auschwitz el 27 de enero de 1945, encontraron un escenario espeluznante: alrededor de 7.000 prisioneros, extremadamente débiles y enfermos, permanecían en los barracones, junto con evidencia física incontestable del genocidio perpetrado allí —montañas de ropa, zapatos, gafas y hasta toneladas de cabello humano que los nazis habían arrancado a sus víctimas y preparado para su venta o reutilización—. La gran mayoría de los demás prisioneros había sido evacuado o asesinado en los días previos a la llegada soviética. Para muchos de esos sobrevivientes, la llegada de los soldados soviéticos representó el fin de una pesadilla insoportable, aunque no el fin del sufrimiento: muchos morían poco después por desnutrición y enfermedades. Para los soldados y oficiales que llegaron, el horror fue igualmente impactante; algunos describieron su conmoción al ver a seres humanos reducidos prácticamente a esqueletos, rodeados de los restos materiales de millones de vidas destruidas. Cada 27 de enero, países de todo el mundo y organizaciones internacionales rinden homenaje a las víctimas del Holocausto. Las ceremonias incluyen discursos, exposiciones, marchas y actos educativos, convocando a gobiernos, sobrevivientes —cuyos números se reducen rápidamente con el paso de los años— y jóvenes generaciones comprometidas con mantener viva la memoria. En Chile también se realizará un acto conmemorativo.Chile y la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto Como parte de la misión de recordar, luchar contra el negacionismo y combatir el antisemitismo, surgió la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés), una organización intergubernamental conformada por 35 países, que han adoptado una definición de antisemitismo como herramienta para identificarlo y combatirlo.Como país, Chile no debe estar ausente del imperativo de educar en respeto, tolerancia, no discriminación, inclusión y diversidad, ya que ahí es donde radica la construcción de sociedades más pluralistas, respetuosas de los derechos humanos y que garanticen el pleno desarrollo de todos sus habitantes.El nazismo asesinó a dos tercios de los judíos de Europa, una pérdida demográfica tan profunda que solo recientemente ha comenzado a ser revertida. Se trató de la expresión del mal absoluto, la demostración de adónde puede llegar la deshumanización sistemática. Por ello, sus lecciones deben llevar a la enseñanza de valores y a la condena del racismo y las ideas totalitarias. Ante el aumento de antisemitismo “Recordar” y “Nunca más” no deben ser solo un deseo, sino un compromiso activo frente a los discursos de odio actuales.

publicado 16 Enero 2026

Exitoso bingo de la Fundación Contigo Tzedaká

Desde 2014, el voluntariado Contigo Tzedaká —nacido al alero del Círculo Israelita— ha construido una relación profunda, basada en la cercanía y el cariño, con los vecinos de la comuna de Lo Barnechea.A partir de entonces, organiza diferentes proyectos que van en apoyo de las necesidades de adultos mayores, emprendedores, mujeres, niños, niñas y adolescentes, inspirándose en el valor del acompañamiento, la solidaridad y el Tikún Olam, la reparación del mundo.Desde hace tres años, un domingo al mes, la Fundación Contigo Tzedaká organiza Comedores Solidarios para entre 200 y 220 vecinos, lo que implica un esfuerzo significativo para los voluntarios, quienes reúnen y aportan aproximadamente $600.000 por encuentro.Para asegurar la continuidad de esta iniciativa y alivianar estos esfuerzos individuales, la Fundación organizó el primer Bingo Solidario en el Mercaz, que fue todo un éxito tanto por la alta convocatoria, el gran ambiente festivo, como por la cifra recaudada, que permitirá cubrir aproximadamente la mitad de los comedores proyectados para 2026.De esta forma, se mantendrá la tradición mensual de compartir un almuerzo nutritivo y sin costo con quienes deseen participar: no solo personas con dificultades económicas, sino también aquellos que buscan un espacio de descanso, compañía y encuentro comunitario.Allí, vecinos, organizaciones sociales y personas de distintas realidades comparten la mesa en un ambiente de respeto y cercanía, que además busca ser un espacio de intercambio cultural. En ese contexto, se transmite a los asistentes el significado de alguna festividad judía próxima, junto a una costumbre o alimento simbólico, como los sufganiot durante Janucá.El éxito del bingo permitirá que los comedores sigan siendo una práctica viva que refuerza el vínculo construido con los vecinos en torno a una mesa compartida.

publicado 25 Diciembre 2025

Renacer en casa: la Aliá de Ari Agosin, un acto de amor, coraje y pertenencia

Hacer Aliá nunca es solo mudarse de país. Es una decisión que nace del corazón, que se construye con renuncias y que se sostiene con convicción. La historia de Ari Agosin es una de esas Aliot que no siguen el manual, pero que encarnan el sentido más profundo de volver a casa.Durante años, Ari vivió en Chile, donde fundó Yad Experience, una empresa dedicada al transporte premium de niños y familias, además de turismo especializado y gestión de viajes personalizados, trabajando estrechamente con extranjeros judíos que visitan el país para matrimonios, celebraciones y experiencias comunitarias. Yad Experience sigue funcionando y Ari la continúa manejando a distancia, demostrando que la Aliá también puede dialogar con la continuidad laboral y el emprendimiento. Pero su vida no se definía solo por el trabajo: era, ante todo, padre de Yair, un niño de 11 años que estudió en el Colegio Hebreo y que es —en sus palabras— “un niño hermoso”.La vida de Ari cambió radicalmente cuando Yair se fue a vivir con su madre a Matanzas. Hasta entonces, había construido una rutina marcada por la presencia: llevarlo al colegio todos los días, compartir fines de semana alternos, jaguim y vacaciones. La distancia transformó ese vínculo en algo fragmentado y agotador: viajes cortos, encuentros cansados, despedidas demasiado frecuentes. “Finalmente entendí que así no podía ser”, dice. Y entonces tomó la decisión más importante de su vida: cumplir un sueño que llevaba años postergando y hacer Aliá, no solo por sí mismo, sino además para entregar esa experiencia a Yair.Yair vendrá dos veces al año, en vacaciones de invierno y verano. Ari, en cambio, decidió renacer en Israel.Aunque había visitado el país en su juventud, nunca había vivido la experiencia completa. En febrero de este año regresó gracias a Taglit, el voluntariado. Esa estadía fue decisiva. “La felicidad que sentí estando acá, en nuestra casa, fue indescriptible”, recuerda. Su llegada coincidió con un alto al fuego por la entrega de rehenes. También fue testigo directo de la historia reciente: estuvo en Kikar HaJatufim, la Plaza de los Secuestrados, durante una liberación, viviendo en carne propia la emoción colectiva, el silencio contenido, los abrazos y las lágrimas compartidas. Sin internet en el celular, caminó sin rumbo por las calles, observando rascacielos en construcción, grúas gigantes, el tren aéreo avanzando en plena guerra. Lloró. De emoción, de pertenencia, de verdad. Y también de incredulidad frente a las mentiras: “El apartheid no existe. Vi gente de todos los colores, de todas las culturas, viviendo juntos”.Ari hizo Aliá el 4 de septiembre. Lo hizo solo, sin red, sin Mercaz Klitá. No por elección ideológica, sino por realidad económica y cultural. Pasó por Haifa, por hostales, por días difíciles, por fiestas importantes en soledad —Rosh Hashaná, Yom Kipur, incluso su cumpleaños—, sosteniéndose con fe y determinación. Buscó trabajo sin dirección fija, sin hebreo fluido, sin garantías.Y entonces, como suele pasar en Israel, apareció la vida. Una conversación casual, una recomendación, una oportunidad inesperada. Hoy Ari trabaja en un gan, rodeado de niños, aprendiendo otra cultura, otro ritmo, otra forma de educar y de vivir. No fue fácil. Fue intenso. Fue real.Israel también le regaló algo inesperado: el amor. Ari conoció a Emmanuel, su pololo. “Otra de las razones por las que me vine es que acá el mundo gay es mucho más amplio, con más posibilidades”. Se conocieron a través de una aplicación, poco después de Yom Kipur. Emmanuel, de 26 años, es licenciado en lenguaje, habla cerca de diez idiomas. La relación creció con naturalidad, hasta que Ari fue invitado a pasar Shabat con su familia.Emmanuel ha sido un apoyo clave en su proceso de arriendo y asentamiento, una compañía amorosa que marcó su experiencia reciente.Actualmente está a punto de firmar por su propio departamento: pequeño, en un sótano, pero suyo. A una cuadra del trabajo. Un comienzo humilde y profundamente significativo.“La Aliá está pensada de manera inteligente”, reflexiona, “pero para seguirla como está diseñada se necesitan recursos que muchos no tenemos”. Su historia es distinta. No idealizada. No cómoda. Pero profundamente verdadera.La Aliá de Ari Agosin no es solo un cambio de país. Es un acto de amor por su hijo, un compromiso con su identidad y una declaración silenciosa pero firme: incluso en la dificultad, Israel sigue siendo casa.

publicado 12 Diciembre 2025

Janucá: se acerca la Fiesta de las Luminarias

Janucá es la Fiesta de las Luminarias, por un lado, por la historia del cántaro encontrado en un templo profanado, un pequeño cántaro que alcanzaba para un día, pero duró para ocho días, permitiendo que se fabrique nuevo aceite para que la luz eterna pueda estar encendida.Según otras fuentes, se debe a que ocho lanzas fueron encendidas y colocadas en el Templo oscuro al momento de su reconquista. Pero más allá de ello, Janucá es la Fiesta de las Luminarias porque la luz de esta historia trasciende a la anécdota histórica y se transforma en un paradigma de la respuesta judía frente a la crisis.Cuando analizamos Janucá, tenemos que verlo desde varias ópticas.Por un lado, el intento del pueblo judío por tener su autonomía religiosa e ideológica. Por otro, el aspecto militar, que relata cómo un pueblo se levanta en armas bajo el liderazgo de Matitiahu, y de sus cinco hijos.Pero Janucá también representa un ascenso espiritual.Hay una discusión en el Talmud, en Masejet Shabbat, donde se pregunta “¿Qué es Janucá?”, y la respuesta recuerda el milagro, y no la gesta militar. En el párrafo siguiente se describe una discusión entre las casas de Hillel y Shamai sobre cómo debía encenderse la Janukía. Shamai planteaba que la sorpresa mayor del milagro se daba en el primer día, por lo tanto, en el primer día debían encenderse ocho velas e ir disminuyendo hasta llegar a una el último día. Hillel en cambio, decía, “maalim vakodesh ve lo moridim”, se crece en santidad y no se debe decrecer. Esa idea - no sé si la más lógica pero sí la con mayor sentido- es la que prosperó y llegó hasta nuestros días. Por eso en el primer día encendemos una vela y así sucesivamente hasta que en el último encendemos la Janukía completa. Entonces Janucá representa no solamente una anécdota en la historia del pueblo judío, que tiene varias fuentes, como el libro de los “Macabeos”, “Antigüedades Judías”, e incluso “La Guerra de los Judíos” de Flavio Josefo, sino que simboliza un arquetipo que se repite en la historia del pueblo judío. Ante una crisis, la respuesta judía es el atrevimiento. Así como los Macabeos se atrevieron a encender una luz, sabiendo que no era suficiente el aceite, y después se produjo el milagro, así el pueblo de Israel sigue creando milagros. Como decía David Ben-Gurión: "En Israel, para ser realista, debes creer en los milagros". Y así se estableció el Estado de Israel. Cuando se declaró la independencia no había suficiente “aceite” como para resguardar las fronteras y crear un Estado. Sin embargo, cuando se tomó la iniciativa, se produjo el milagro.No siempre el milagro fue fácil de alcanzar.En los guetos, el milagro consistía en salvaguardar la honra del pueblo judío. Así, los héroes de las revueltas, de guetos y campos de exterminio quedaron en la memoria colectiva como un antecedente vital de que la sangre de Israel no debe fluir como el agua. En síntesis, la Fiesta de las Luminarias —Jag Urim— así se la denomina en hebreo (de muchos “or”, de muchas luces), tiene distintas facetas y acá describimos solamente una parte de ellas.El resto aparecerá durante la historia de nuestro pueblo. Que siempre sean para bendición, para resguardar la identidad judía, para preservar nuestra particularidad y para que la honra de Israel sea eterna.Jag Urim Sameaj. Una hermosa y significativa celebración de Janucá para toda nuestra comunidad y para todo el pueblo de Israel.

publicado 05 Diciembre 2025

Eric Kandel, Premio Nobel de Medicina

Eric Kandel nació en Viena el 7 de noviembre de 1929, antes de la Segunda Guerra Mundial. Sus padres eran comerciantes y se aseguraron de que recibiera una sólida educación primaria. A medida que la influencia nazi crecía, también lo hacía la persecución de la población judía de Austria, que entonces incluía a muchos líderes en ciencia y medicina. Su familia se mudó a los Estados Unidos justo después de la anexión nazi. Asistió a la Yeshiva de Flatbush y se hizo fluente en hebreo y Jumash, además de una educación secular de primera clase. A lo largo de su vida, atribuyó esto como la base de su curiosidad intelectual. Kandel se sintió atraído por la Historia, y obtuvo su primer título en la Universidad de Harvard con una disertación sobre la actitud ante el nacional socialismo de tres escritores alemanes: Carl Auckmayer, Hans Carossa y Ernst Jünger. Bajo la influencia de una compañera de estudios y de los padres de ella, ambos psicoanalistas, Kandel se interesó por la biología de la motivación y por los procesos conscientes e inconscientes de la memoria. Luego fue a la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York. Tenía la intención de practicar psicoanálisis, pero su carrera dio un giro cuando se inscribió en un laboratorio que trabajaba en neurociencia celular. Luego fue al NIH, a las universidades de Nueva York y Columbia, investigando la base biológica del aprendizaje y la memoria. Se dio cuenta de que para hacerlo necesitaba el modelo animal más simple y básico y eligió el caracol marino Aplysia Su formación posterior se repartió entre la Neurofisiología y la Psiquiatría en las universidades de Massachusetts, Harvard y París. En 1965 fue nombrado director del Centro de Neurobiología de la Universidad Columbia, en cuyo laboratorio concentró su actividad investigadora sobre neurotransmisores.El cerebro está compuesto por numerosas células nerviosas que se comunican entre sí mediante el envío de señales eléctricas y químicas, las que controlan nuestro cuerpo y nuestro comportamiento. Eric Kandel estudió cómo se almacenan los recuerdos en estas células nerviosas. Su descubrimiento más importante se produjo en 1970, mientras estudiaba el Aplysia, con un sistema nervioso simple, en que, a medida que el caracol aprendía, las señales químicas modificaba la estructura de las sinapsis, donde se envían y reciben dichas señales. Posteriormente, demostró que la memoria a corto y largo plazo se forma mediante señales diferentes. Esto se cumple en todos los animales que aprenden, desde los moluscos hasta el ser humano. Kandel relaciona algunos de sus hallazgos con las ideas básicas acerca del conocimiento propuestas por el empirismo y por el racionalismo durante el siglo XVII. Así, mientras Locke sostenía que no había conocimiento innato y que todo se debía al aprendizaje, Kant sostenía que nacemos con ciertos esquemas innatos. La realidad les da la razón en parte a los dos. La anatomía del circuito neural es un ejemplo sencillo del conocimiento a priori kantiano, mientras que las modificaciones de las conexiones particulares dentro de ese circuito reflejan la influencia de la experiencia.Miembro de numerosas academias, Kandel recibió el Premio Nobel de Medicina el año 2000. A lo largo de su carrera, identificó su experiencia con el antisemitismo y su educación judía como un componente formativo de su vida. De 96 años, está casado con Denise y tienen dos hijos.

publicado 05 Diciembre 2025

Jánuca en la Municipalidad de Lo Barnechea

Lo Barnechea es una comuna caracterizada por su diversidad y por la convivencia armoniosa de distintas tradiciones religiosas. En sus calles conviven sinagogas, iglesias y templos de distintas denominaciones, todos acompañados por una municipalidad que promueve activamente la libertad de culto y el respeto entre comunidades.Con este espíritu nació la Oficina Municipal de Asuntos Religiosos (OMAR), encargada de gestionar y fortalecer las políticas comunales en materia religiosa, brindando asesoría técnica para la obtención de personalidad jurídica, acompañando a líderes comunitarios, orientando postulaciones a fondos concursables y actuando como puente entre las entidades religiosas locales y la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos. También lidera y apoya la realización de celebraciones y eventos religiosos que requieren coordinación con el municipio, espacios públicos u otras instituciones del Estado.La OMAR de Lo Barnechea es la única en el país dirigida por una persona de la comunidad judía, lo que ha permitido fortalecer el diálogo interreligioso. Este año se han realizado dos desayunos de encuentro, encabezados por el alcalde Felipe Alessandri y representantes de todas las religiones, incluidos rabinos del Círculo Israelita y de Aish HaTorá.En este contexto, se celebrará por segunda vez Jánuca en Lo Barnechea, una festividad que convoca tanto a vecinos judíos como no judíos en un gesto de luz, encuentro y comunidad. Este evento refleja el compromiso permanente del municipio, de la OMAR y del alcalde con crear las condiciones necesarias para que cada vecino pueda vivir su fe con tranquilidad, respeto y plena libertad, avanzando en temas prácticos como el uso del espacio público, estacionamientos y otras gestiones que mejoran la vida religiosa de todos.Invitamos a toda la comunidad a participar en esta ceremonia para compartir y encender juntos la luz de la diversidad y la amistad.Jueves 18 de diciembre a las 18:30 hrs.

Travesía Monastir–Salónica: Un viaje que pone la vida en el centro de la memoria

Durante años, los viajes educativos del Círculo Israelita de Santiago han tenido un eje claro: recorrer Europa para comprender la historia judía, especialmente a través de la memoria de la Shoá. Esas travesías —ya consolidadas y profundamente significativas para generaciones de participantes— han marcado un antes y un después en la manera de entender el pasado. Sin embargo, este 2026 se abre un nuevo capítulo: por primera vez se inaugura la Travesía Monastir–Salónica, una experiencia que propone algo distinto, íntimo y profundamente humano.No se trata solo de sumar un nuevo destino. Se trata de cambiar el punto de partida.La iniciativa, como explica Viviana Kremer, Directora del Voluntariado del Círculo Israelita, nace desde una necesidad que atraviesa a muchas familias de la comunidad judía en Chile: “reconectar con las raíces, particularmente aquellas provenientes de Monastir y la región de los Balcanes”. Es un viaje que no comienza en la tragedia, sino en la vida. En la historia rica, diversa y vibrante de comunidades que durante siglos construyeron identidad, cultura y pertenencia.Porque antes de la pérdida, hubo plenitud.Volver a una vida que existióMonastir —hoy conocida como Bitola— fue una de las comunidades sefardíes más importantes de los Balcanes. Allí, judíos descendientes de la expulsión de España en 1492 construyeron una vida marcada por el ladino, las tradiciones, la religiosidad cotidiana y una fuerte vida comunitaria.Jessica Landes, coordinadora de Travesía, lo plantea con claridad: durante mucho tiempo, el estudio de la Shoá se centró en los mecanismos de exterminio, con epicentro en Polonia. “Pero enfocarse solo en eso puede hacernos perder de vista lo esencial: la vida judía previa”, explica. Monastir viene justamente a ampliar esa mirada.El viaje propone recorrer no solo Bitola, sino también Salónica, otra de las grandes capitales del judaísmo sefardí. En ese trayecto, los participantes no solo observan ruinas o memoriales: caminan calles, imaginan hogares, escuchan ecos de una lengua y una cultura que aún resuenan.“Cuando uno visita estos lugares, deja de hablar de números y empieza a pensar en comunidades concretas”, reflexiona el rabino Ari Sigal. Y en esa transición —de lo abstracto a lo humano— ocurre algo transformador.Recordar como acto espiritualDesde una perspectiva judía, el viaje también tiene una dimensión espiritual profunda. Sigal lo define en una palabra: zajor —recordar.“Recorrer Monastir es acercarse a una ausencia muy concreta”, señala. Pero no es solo recordar la tragedia, sino honrar una forma singular de vida judía. Una vida con características propias, donde convivían tradiciones romaniotas y una fuerte impronta sefardí.Ese matiz es clave. Porque, como subraya Landes, otra de las miradas sesgadas de la historia ha sido entender la Shoá como una tragedia exclusivamente ashkenazí. “La Shoá fue una persecución global que alcanzó a judíos en múltiples geografías y culturas”, afirma.En ese sentido, Monastir obliga a ampliar la narrativa. A reconocer que la diversidad del pueblo judío también fue alcanzada por la destrucción.Comprender el proceso, no solo el finalEl año 1943 marca el punto de quiebre. La gran mayoría de los judíos de Monastir fueron deportados por autoridades búlgaras aliadas de la Alemania nazi. Fueron reunidos en Skopje y enviados en trenes hacia Treblinka, donde la mayoría fue asesinada.Pero la travesía no se queda en ese final.“Es fundamental entender que una comunidad no desaparece de un día para otro”, explica Rab Sigal. Comprender el proceso —la burocracia, la obediencia, la indiferencia— permite enfrentar preguntas incómodas pero necesarias: ¿cómo ocurre algo así?, ¿qué responsabilidades están en juego?Kremer sostiene que la Shoá es una parte ineludible del relato, pero no su eje central. “Solo al conocer la riqueza de la vida previa es posible dimensionar realmente lo que se perdió”, afirma.Y ahí está uno de los sellos distintivos de Travesía: poner en el centro la vida judía.Una memoria que se reconstruye caminandoHay algo que los tres coinciden en destacar: la experiencia de estar ahí lo cambia todo.No es lo mismo estudiar una comunidad que recorrer sus calles. No es lo mismo leer sobre una cultura que imaginarla en su espacio real. En Bitola, los participantes pueden visualizar niños jugando, familias celebrando, voces en ladino llenando el aire.Esa conexión emocional transforma la memoria en algo vivo.“Más que enfrentarse a la pérdida, es reencontrarse con la vida que existió”, dice Kremer. Y ese reencuentro no es pasivo: es activo, identitario, profundamente personal.El viaje, guiado por Manuel Aszyn, incluso incorpora memorias familiares de los propios participantes, generando una experiencia aún más íntima. No es solo historia: es en primera persona.De participantes a transmisoresEl impacto del viaje no termina al regresar a Chile. De hecho, ahí comienza otra etapa.“Los participantes se transforman en transmisores de memoria”, explica Vivi Kremer. No como repetidores de datos, sino como narradores con sentido. Personas capaces de llevar esa historia a sus familias, a sus comunidades, a las nuevas generaciones.Jessica Landes lo define como una responsabilidad activa: entender la memoria no solo como un ejercicio del pasado, sino como una herramienta para construir el presente y el futuro.Y Rab Ari Sigal lo resume con una reflexión potente: cuando desaparece una comunidad judía, no se pierden solo personas. Se pierde una forma de rezar, de hablar, de celebrar, de mirar el mundo.Un viaje distinto, una invitación abiertaA diferencia de otros programas más conocidos, esta travesía no lleva a grandes símbolos universales. No hay una narrativa ya instalada. Y quizás ahí radica su mayor fuerza.“Monastir obliga a una memoria más fina, menos genérica”, dice Sigal. Es una invitación a salir de lo conocido, a abrirse a una historia que, aunque menos difundida, es profundamente propia.Porque muchas de las familias sefaradíes que hoy forman parte de la comunidad judía chilena tienen sus raíces en esos territorios. Este no es un viaje lejano: es un viaje hacia adentro.En tiempos donde la memoria corre el riesgo de volverse abstracta o repetitiva, Travesía Monastir–Salónica propone algo distinto: volver a humanizarla. Recuperar la complejidad, la diversidad y, sobre todo, la vida.Es, en definitiva, una invitación:A caminar las huellas de quienes vinieron antes.A reconstruir una historia que aún late.Y a entender que recordar no es solo mirar atrás, sino decidir qué hacemos, hoy, con ese legado.----------------Los entrevistadosJessica Landes:Directora de Educación Judía del Instituto Hebreo Dr. Chaim Weizmann en Chile, además participa activamente en la comunidad del Círculo Israelita de Santiago.Formación pedagógica en la Universidad Católica de Río de Janeiro, Brasil.Rab Ari Sigal:Rabino del Círculo Israelita de Santiago y Director de Mercaz Lemidá.Sociólogo FSOC-UBA, MA en Integración Regional FCE-UBA, MA Schechter Jerusalén, miembro de Kaiciid IRD, Kaplan Alumni, Mesader Gittin RA.Viviana KremerDirectora del Voluntariado del Círculo Israelita, psicóloga UBA.

Ñuñoa optó por mantener la calle República de Israel

Luego de que en 2024 se iniciara una petición de algunos vecinos y organizaciones para renombrarla, la Municipalidad de Ñuñoa finalmente determinó que la calle llamada República de Israel seguirá con el nombre que ostenta desde 1959.La decisión se adoptó "tras un proceso de revisión administrativa, participación ciudadana y análisis jurídico", dijo la comuna en un comunicado, que subrayó que "esta determinación recoge de manera directa la opinión expresada por los vecinos y vecinas del sector que manifestaron su rechazo en una consulta ciudadana".Así, la alcaldía liderada por el alcalde independiente de derecha Sebastián Sichel "ha optado por respetar la voluntad de la comunidad, entendiendo que las decisiones que impactan directamente la vida barrial deben construirse con las personas y no sin ellas"."Explotar conflictos externos para politizar la vida de los vecinos no tiene sentido, menos con dos comunidades que queremos mucho en Ñuñoa, la palestina y la israelita. Y menos aún si quienes viven en esa calle están en contra", comentó el jefe comunal.Hasta 1959, la calle se llama "Nueva Ñuñoa", y fue modificada por el entonces presidente Jorge Alessandri.

Leonid Hurwicz, Premio Nobel de Economía

Leonid Hurwicz nació el 21 de agosto de 1917 en Moscú, pocos meses antes de la Revolución de Octubre. Su familia, judíos provenientes de Polonia, había sido obligada a emigrar tras la Primera Guerra Mundial, pero poco después del nacimiento de Leonid volvieron a Varsovia. Hurwicz y su familia fueron perseguidos y tuvieron que escapar de Polonia en 1939 tras la invasión nazi, siendo Leonid obligado a permanecer en un campo de trabajo soviético. Al poco tiempo pudo refugiarse en Suiza, Portugal y, finalmente, en Estados Unidos en 1940, donde posteriormente volvería a encontrarse con su familia. Animado por su padre a estudiar Derecho, Hurwicz consiguió en 1938 su Maestría en Leyes en la Universidad de Varsovia. En las clases de economía descubrió su futura vocación, lo cual le llevó a estudiar en la London School of Economics. En 1939 se trasladó a Ginebra donde cursó estudios en el Graduate Institute of International Studies. Tras marchar a los Estados Unidos, continuó estudiando en las universidades de Chicago y Harvard. Hurwicz no tenía ningún título universitario en Economía, y en 2007 señaló que "toda la economía que sé, la sé por escuchar y aprender".En 1941 Hurwicz fue investigador asistente en el MIT y en la Universidad de Chicago. Durante la guerra, dio clases de electrónica para el servicio de comunicaciones del ejército. Entre 1942 y 1944 trabajó en la Universidad de Chicago, en el Instituto de Meteorología y dando clases de estadística en el Departamento de Economía. En 1946 fue profesor asociado de economía en el Iowa State College. Entre 1942 y 1946 trabajó de investigador asociado en la Universidad de Chicago, y luego como profesor visitante dando clases de economía y dirigiendo las investigaciones en la teoría de asignación de recursos. En esta época también trabajó como investigador en economía y estadística matemática en la Universidad de Illinois, como asesor de la RAND Corporation y en materia presupuestaria para el Gobierno de los Estados Unidos. En 1951 fue catedrático de economía y matemáticas en la Escuela de Administración de Empresas de la Universidad de Minnesota; en 1961 fue director de la Escuela de Estadística de esa universidad, y profesor titular de la cátedra de economía en 1989. En 1955 y 1958 fue profesor invitado en la Universidad de Stanford, y fue allí donde publicó en 1959 su influyente artículo sobre diseño de mecanismos titulado "Optimality and Informational Efficiency in Resource Allocation Processes". Hurwicz ha dado clases en numerosas universidades norteamericanas y asiáticas. Entre los numerosos premios que ha recibido, aparte del Premio Nobel de Economía 2007, destaca la National Medal of Science en 1990 y varios Doctorados honoris causa. Hurwicz se ha dedicado a materias tan variadas como la Teoría del Bienestar, la Economía Matemática, o la Economía Pública. Estudió el análisis y comparación de sistemas y técnicas de organización económica, la economía del bienestar, la implementación de objetivos marcados por la elección social, y el desarrollo de modelos de instituciones económicas. Pero su reconocimiento internacional se debe ante todo a sus pioneras investigaciones en Teoría Económica, especialmente acerca del Diseño de Mecanismos e Instituciones.Hurwicz se casó con Evely Jensen, que trabajó como su asistente en la Universidad de Chicago con quien tuvo cuatro hijos. Fue hospitalizado en 2008 de una insuficiencia renal, falleciendo una semana después en Minneapolis. 

Escritora Ximena Hinzpeter:

El 8 de abril fue un día especial para la periodista y fotógrafa Ximena Hinzpeter. Fue el lanzamiento de su primera novela Asesinato por Piedad: inspirada en hechos reales, en la que aborda su infancia y la compleja relación con su padre. Ese día, su hermano, el exministro Rodrigo Hinzpeter, fue uno de los presentadores de un libro que también lo retrata. ¿Por qué la relación con tu papá fue tan compleja?Mi papá se fue de la casa cuando yo tenía 18 años. Formó otra familia con otra mujer y sus hijos. Después solo lo veía en su consulta de pediatra, donde atendía a mis hijos.¿Cuándo se reencontraron? Una noche de 2016 me llamó y me dijo: "No sé dónde estoy". Le contesté: "Busca algo abierto y pregunta el nombre de la calle". Estaba en Vitacura con Padre Hurtado, justo donde se encontraba la casa de mi infancia, que él había abandonado 30 años antes. Muy simbólico. Tenía demencia vascular. Con mis hermanos nos hicimos cargo de él y lo llevamos a un hogar.¿Eso te motivó a escribir una novela autobiográfica? Estaba muy enojada con mi papá.  Fue una forma de sanar y perdonarlo. Necesitaba elementos autobiográficos para acercarme a una verdad emocional. Exponer lo íntimo que incomoda, pero también puede abrir una verdad compartida.¿Qué opinan tus hermanos del libro?A Rodrigo le encantó. Me dijo que se lo devoró. Mi hermano mayor Daniel no lo ha leído.¿Por qué elegiste ese título?Mi papá estaba en el piso de un hogar para personas no autovalentes. Sentí que me pedía ayuda para morir. Fantaseé con terminar con su sufrimiento. Entre otras ideas, pensé en contagiarlo de coronavirus, pero justo cerraron el hogar por el Covid.¿Lo habrías hecho?No me habría atrevido.La madre, Moisés Ville y la Chimba¿Cómo llegaste a la fotografía?Heredé la cámara de mi papá, que sentí como su regalo. Tengo hipoacusia bilateral severa, que me aísla y la fotografía se volvió una forma de conexión. Además, durante muchos años, me salvó de la pena. Empecé a recorrer Santiago y me encontré con esta gente tan linda y de verdad que está en la Chimba, lo que cuesta encontrar en Chile. El resultado del trabajo fue el primer libro de fotos: "La Chimba, del otro lado".¿Y el segundo libro "La Aldea sí es Global"?Las críticas apuntaban a que solo fotografiaba la pobreza. La clase alta chilena es beata y aburrida. No pasa eso en el extranjero. Hice fotomontajes con personas de Chile y de otros países de distintas clases sociales. Sin desconocer la desigualdad, refleja que, en el fondo, todos somos iguales. Para los dos me gané el Fondart.¿Se venden esas fotos?Las vendo yo de forma directa a través de mi instagram @xime_hinz¿En qué trabajas ahora?Ahora me interesa lo íntimo, familiar. Estoy trabajando en un proyecto sobre mi madre. Nuestra relación ha sido difícil y fotografiarla también. Pero ha sido una forma de reconciliarme con ella.¿Qué otros proyectos tienes en carpeta?Estoy escribiendo dos novelas. Una basada en una relación de 13 años que se terminó, y otra, Departamento de soltera, sobre mi vida actual. Además, quiero viajar a Moisés Ville, donde llegaron mis antepasados, para explorar sus raíces y expandir su obra hacia la memoria colectiva.

Medio Oriente en vilo

"Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que suceda, pero probablemente ocurrirá" fue la advertencia de Donald Trump el martes 7 de abril.Su publicación en su red social Truth Social despertó las alarmas en todo el mundoAl día siguiente de esta amenaza, el mismo Trump anunció un acuerdo para "suspender los bombardeos y ataques contra Irán por un periodo de dos semanas".Ante este giro, y la sorpresa del mundo, ahora existe una tregua extremadamente frágil Según Fox News, el mensaje es claro: primero golpear, luego negociar. Una fórmula que busca proyectar control en medio del caos.Sin embargo, The New York Times agrega el factor doméstico: el intento urgente de contener el impacto en los mercados globales, estabilizar el precio del petróleo y proteger la economía estadounidense de un choque externo. El escepticismo de Israel Aunque el anuncio podría significar un respiro, en Israel no hay espacio para ello.Benjamin Netanyahu acepta la tregua, pero no confía. The Jerusalem Post lo resume así: el “dedo en el gatillo” sigue ahí.La República Islámica no es un adversario circunstancial, sino una amenaza estructural, y por lo tanto, cualquier cese al fuego podría ser solo un movimiento táctico para “borrar al Estado judío del mapa” como lo declara Irán abiertamente.   La fragilidad del acuerdo es evidente: incluso tras el anuncio, se reportaron incidentes y hostilidades que alcanzaron a Israel, Emiratos Árabes, Baréin, Qatar y Arabia Saudita.El frente olvidado: Líbano Líbano no está incluido en el acuerdo, por lo tanto, allí donde actúa Hezbolá existe un vacío, que ha llevado a Israel a intensificar los ataques contra el grupo terrorista. Durante el miércoles, los bombardeos en el sur del Líbano elevaron la tensión por posibles represalias que tienen especial impacto en las ciudades del norte como Nahariya, cuyos habitantes siguen viviendo alertados por sirenas que los obligan a llegar a refugios hasta en menos de dos minutos.Por eso Fox News y The Jerusalem Post coinciden en que la frontera con Líbano es hoy el mayor riesgo de escalada inmediata.El poder de Irán El control del estrecho de Ormuz, le permite a Irán, ejercer una presión que trasciende el campo de batalla, como señala The New York Times.Cada movimiento en esa ruta impacta en Europa, en Asia, en los mercados globales.Es una guerra que se siente en las bolsas de valores tanto como en el terreno. Así, Irán no necesita disparar para desestabilizar al mundo entero.EuropaEl Viejo Continente está dividido y carece de liderazgo, pero se abstiene de una acción coordinada. Sufre las consecuencias de la guerra, pero se mantiene al margen. Además del efecto sobre la economía, Europa podría enfrentar una grave crisis energética, nuevos flujos migratorios (donde ya hay saturación) e inestabilidad regional.Como ya es costumbre, España, que había cerrado su espacio aéreo para intervinientes en la guerra, exigió sanciones contra Israel por los ataques.La Unión Europea calificó el alto al fuego como un “paso atrás del abismo”, pero sigue en la inacción.La impredecibilidad y amenazas apocalípticas de Trump, las críticas internas, una Europa prescindente, y una región en permanente conflicto son un escenario que genera incertidumbre, temor y crisis en el mundo entero. Habrá que estar atentos a cada movimiento.

Alan Heeger, Premio Nobel de Química

Alan Heeger, físico y químico estadounidense galardonado con el Premio Nobel de Química en 2000, nació el 22 de enero de 1936 en el seno de una familia judía de inmigrantes rusos. Su origen familiar está profundamente arraigado en la tradición de inmigrantes judíos que escaparon de la opresión rusa, estableciéndose en el medio oeste estadounidense.Comenzó la universidad con el fin de hacerse ingeniero, pero pronto se dio cuenta de que su destino estaba en la investigación, terminando por hacer la doble titulación en Física y Matemáticas. En 1957 se licenció en la Universidad de Nebraska y en 1961 obtuvo el grado de Doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de California, en Berkeley. Aquí comenzó una tesis teórica pero le recomendaron dedicarse al trabajo  experimental en estrecha relación con la teoría, cosa que hizo. Su carrera científica se ha centrado en el estudio de las propiedades electrónicas y ópticas de polímeros metálicos y semiconductores, con el fin de desarrollar estos materiales para su uso en aplicaciones comerciales. Heeger es autor de más de 750 publicaciones en revistas científicas de alto impacto y de aproximadamente 50 patentes, los que poseen un gran potencial para el desarrollo de aplicaciones en el área de la electrónica plástica, tales como las pantallas electroluminiscentes de teléfonos celulares y computadores portátiles, las células solares y los circuitos electrónicos integrados. El descubrimiento de dichos polímeros tuvo lugar cuando uno de sus alumnos cometió un error en la síntesis de un poliacetileno al añadir una cantidad de catalizador mil veces superior a la indicada. Se esperaba conseguir una lámina oscura adherida a las paredes del recipiente de reacción y, en vez de esto, se produjo una lámina plateada y brillante, semejante al aluminio y fácilmente extensible. Se obtuvo así una nueva especie de polímero nunca vista. Las investigaciones fructificaron cuando se pensó en dopar el polímero con yodo. Las láminas plateadas flexibles pasaron a ser láminas metálicas doradas y su conductividad aumentó más de mil millones. En 1990 fundó la empresa UNIAX cuyo objetivo era llevar los dispositivos electrónicos plásticos al mercado, la que fue adquirida con Dupont. Asimismo, fue cofundador de las empresas Konarka Technologies, RitDisplay (Taiwan) y Diode Solutions.Ocupó diversos cargos académicos, entre los que destacan el de profesor de Física en la Universidad de Santa Bárbara en California, Director del Instituto de Sólidos Orgánicos y Polímeros, profesor de Materiales, profesor adjunto de Física en la Universidad de Utah, y es miembro honorario de organismos públicos y privados de todo el mundo. Además del Premio Nobel, ha recibido numerosos galardones, como el Premio Oliver E. Buckley de Física de la Materia Condensada, el Premio Balzan de Ciencia de Nuevos Materiales, la Medalla Presidencial a la Trayectoria Distinguida de la Universidad de Pensilvania , la Medalla del Rector de la Universidad de California , Santa Bárbara, y varios doctorados honoris causa. Heeger es miembro de la Academia Nacional de Ingeniería (EE. UU.), la Academia Nacional de Ciencias (EE. UU.), la Academia China de Ciencias y la Academia Coreana de Ciencias. En la actualidad sus intereses científicos siguen centrados en la ciencia y tecnología de los polímeros metálicos y semiconductores, así como en el desarrollo de biosensores para la detección de proteínas y de secuencias específicas en ADN.

NETA: tejiendo red, construyendo futuro

Después de casi ocho años de trabajo conjunto, la red NETA alcanza hoy un momento de madurez y proyección. Lo que comenzó como una intuición compartida —la necesidad de pensar el judaísmo comunitario en clave de red— hoy se consolida como una realidad que une a Bet El (México), la comunidad Shalom (Brasil), el Círculo Israelita de Santiago (Chile), Lamroth HaKol (Argentina), el Centro Unión (Córdoba, Argentina) y Beth Torah (Miami, Estados Unidos).NETA no es solo una articulación entre comunidades: es, sobre todo, una visión. Una apuesta por un judaísmo masortí más conectado, colaborativo y significativo para los desafíos actuales. A través de sus distintos ejes —formación rabínica, desarrollo de liderazgo, trabajo con juventudes y propuestas educativas innovadoras— la red ha logrado generar un espacio donde las ideas circulan, las experiencias se comparten y cada comunidad se fortalece en vínculo con las demás.El reciente encuentro en Miami marcó un hito fundamental. Allí, luego de años de construcción paciente, se dio un paso decisivo: la formalización de NETA a través de la creación de estatutos. Este momento no es un cierre, sino una apertura. Es el paso de una red en crecimiento a una red consolidada, con bases firmes y proyección regional.Uno de los mayores valores de NETA es su capacidad de sostener la diversidad. Cada comunidad aporta su identidad, su historia y su contexto, enriqueciendo un entramado que se fortalece justamente en esa pluralidad. En un mundo muchas veces fragmentado, NETA propone lo contrario: construir juntos, pensar en red, crecer en vínculo.Hoy, el desafío es seguir ampliando el impacto, profundizando la formación y acompañando a nuevas generaciones. Porque cuando las comunidades se encuentran y trabajan juntas, no solo crecen: se transforman.¿Cuál es el significado de Neta?"Neta" (נטע) es un término hebreo que tiene varios significados, dependiendo del contexto:1. Semilla: En hebreo, "neta" significa "semilla" o "planta". Puede simbolizar crecimiento, desarrollo y potencial.2. Plantar: En hebreo, "neta" también es un verbo que significa "plantar" o "sembrar", como en "neta et ha'etz" (נטע את העץ), que significa "plantar un árbol".3. Fundar: En algunos contextos, "neta" puede significar "fundar" o "establecer", como en "neta et ha'ir" (נטע את העיר), que significa "fundar una ciudad".4. Cultivar: También puede significar "cultivar" o "desarrollar", como en "neta et ha'adam" (נטע את האדם), que significa "cultivar al ser humano".En el contexto de una organización o red de comunidades, "Neta" podría interpretarse como:- Un nuevo comienzo o una nueva etapa en la conexión y colaboración entre las comunidades.- Un espacio para sembrar ideas, proyectos e iniciativas que promuevan el crecimiento y el desarrollo.- Un lugar para cultivar y cuidar las relaciones y la cooperación entre las comunidades.

La vida continua bajo el sonido de las sirenas

Quiero agradecer de corazón la preocupación, el cariño y los mensajes de amigos, familiares y conocidos que están fuera de Israel en estos días. Por eso me pareció importante contarles, de forma simple, cómo es la vida cotidiana acá cuando estamos bajo ataques de misiles.La mayoría de las casas tienen espacios protegidos: puede ser una habitación reforzada dentro del departamento (el “mamad”) o refugios compartidos en los edificios (“miklat”). También hay refugios en la calle, en escuelas y en lugares públicos para quien esté afuera – o no tengan refugio en su departamento o edificio – al sonar la alarma.Cuando hay un ataque —por ejemplo, desde Irán— recibimos primero una alerta en el celular (sí, incluso en español) avisándonos que en pocos minutos puede sonar la sirena en nuestra zona. Al poco rato, suena la alarma en toda la ciudad, un sonido muy reconocible, y tenemos aproximadamente un minuto y medio para entrar al espacio protegido más cercano.En el norte del país, donde los ataques desde Líbano son más frecuentes, la población tiene aún menos tiempo: entre 30 y 90 segundos. Y últimamente está pasando bastante seguido.La misma aplicación que nos avisa que entremos al refugio también nos indica cuándo ya es seguro salir.Yo vivo en Raanana, cerca de Tel Aviv. En mi edificio tenemos un refugio común en la planta baja, donde nos encontramos vecinos de todas las edades: familias con niños, jóvenes, personas mayores. Desde el 7 de octubre aprendimos a convivir así, y desde que empezó esta nueva etapa de la guerra, esto pasó a ser parte de la rutina diaria.Y lo más increíble es eso: después de cada alarma… seguimos.Si estábamos cocinando, volvemos a cocinar.Si estábamos leyendo, seguimos leyendo.Si estábamos durmiendo, tratamos de volver a dormir.Si estábamos trabajando, retomamos el trabajo.Si estábamos en el supermercado, seguimos comprando.Si estábamos festejando, seguimos festejando.La vida no se detiene.A veces incluso hay momentos casi absurdos. Hoy (día 18 de la guerra), por ejemplo, estaba en el balcón tomando café con amigos, disfrutando de un hermoso día de invierno, cuando llegó la pre-alerta. Seguimos conversando… hasta que nos dimos cuenta de que la sirena no sonó en nuestra zona. Y bueno, seguimos tomando café.Aunque los misiles muchas veces son interceptados en el aire, pueden caer restos —fragmentos— y por eso nos quedamos unos minutos más en los refugios después de la alarma.Existen varios sistemas de defensa que interceptan los misiles según su alcance, y eso ayuda muchísimo. Aun así, la rutina de las sirenas sigue siendo parte de la vida.Puede sonar fuerte desde afuera, pero para quienes vivimos acá, lamentablemente esto ya es cotidiano. Suena la alarma, vamos rápido al refugio, esperamos… y después seguimos con lo que estábamos haciendo.Esa rutina, por simple que parezca, es lo que nos ayuda a mantenernos en pie, incluso con noches interrumpidas y poco sueño.Porque al final, a pesar de todo, la vida sigue. Puede que este articulo se publique días después de ser escrito… si es que es así, seguimos adelante ya que justamente esta es nuestra fortaleza: seguir adelante a pesar de todo. Am Israel Jai

Pésaj, memoria y fake news

En tiempos de sobreabundancia informativa, la verdad compite en condiciones desiguales con la mentira. Pocas áreas ilustran mejor este problema que el debate sobre Israel, el sionismo y el conflicto en Medio Oriente. Las redes sociales han amplificado una serie de narrativas simplificadas o abiertamente falsas. Se repiten con facilidad afirmaciones como que “los judíos son europeos provenientes de Polonia o Alemania” o que Israel es un proyecto colonial, sin raíces históricas en la región. Estas ideas no solo son imprecisas: son el resultado de una preocupante desconexión con la evidencia histórica más básica.Poco se sabe que la primera mención conocida de Israel aparece en Egipto hace 3200 años, en la estela de Merneptah. La estela de Tel Dan, del siglo IX a.e.c., menciona explícitamente la “Casa de David”. Los rollos de Ketef Hinnom, datados en el siglo VI a.e.c. y encontrados en Jerusalén, contienen la primera referencia conocida al Dios de Israel por su nombre. Estos no son relatos religiosos: son hallazgos arqueológicos ampliamente aceptados.Sin embargo, estos datos rara vez forman parte del debate público contemporáneo. En su lugar, se impone una narrativa ahistórica que describe al sionismo como un proyecto de “colonialismo de asentamiento”, equiparándolo con experiencias europeas en África o América. El problema de esta analogía no es solo político, sino epistemológico: borra tres mil años de continuidad histórica, cultural y religiosa. Refleja una extraordinaria deshonestidad y flojera intelectual.Hace unos días derramamos gotas de vino en un plato, haciéndonos cargo del sufrimiento de los Egipcios, incluso cuando nos persiguieron. Es nuestro deber reconocer y lamentar lo que sufren nuestros enemigos, pero lo hacemos porque no ignoramos las verdades incómodas. La empatía surge del análisis informado, no parte de premisas históricamente falsas. Es una cortesía que demasiadas veces no se nos extiende a nosotros.Parte del problema radica en la naturaleza misma de la tradición judía. El judaísmo es, ante todo, una religión de la memoria. Los judíos, dijo Martin Buber en una charla en Frankfurt en 1934, “somos una comunidad basada en la memoria. Un recuerdo común nos ha mantenido unidos y nos ha permitido sobrevivir ... (esto) significa que una generación pasó a la siguiente un recuerdo que ganó alcance – pues un nuevo destino y nueva vida emocional se acumulaban constantemente – y que se realizó de una manera que podríamos llamar orgánica.”Un pueblo, entonces, no se define únicamente por creencias, sino por la transmisión de una historia compartida. Esa memoria, que conecta generaciones a lo largo de los milenios, no siempre se traduce fácilmente a los términos del debate político contemporáneo.Y es aquí donde Pésaj adquiere un significado especial. El seder no es solamente una cena ritual: es un ejercicio sistemático de transmisión de memoria. Cada generación está obligada a contar la historia como si la hubiera vivido. El seder es un intento deliberado de preservar identidad frente al olvido.Frente a esto, el fenómeno del fake news actúa en dirección contraria. No solo distorsiona hechos actuales; también erosiona la memoria histórica. En el caso de Israel, esa erosión permite que narrativas simplificadas ganen terreno precisamente porque muchos – periodistas, académicos, y tomadores de decisiones importantes – no conocen los antecedentes básicos.Combatir este problema no es sencillo, pero hay algunas posibles estrategias. Primero, insistir en la evidencia: datos históricos, arqueológicos y documentales deben ocupar un lugar central en el debate. Segundo, elevar el estándar del discurso público: no todas las opiniones tienen el mismo valor. Y tercero, fomentar una alfabetización histórica mínima, especialmente en contextos donde las analogías fáciles sustituyen al análisis. Eso – lo sabían los autores de la Hagadá – empieza por casa.

Entrevista exclusiva para La Palabra Israelita Gabriel Ben Tasgal: “Una teocracia de 47 años no cae en seis días”

Israel atraviesa un momento complejo pero decisivo: una sociedad resiliente, una economía que desafía los pronósticos y un escenario político polarizado, pero con un liderazgo que se percibe fuerte. En un contexto global donde el antisemitismo adopta nuevas formas y las alianzas internacionales se vuelven ambiguas, la resolución rápida de la guerra parece inviable. Entrevistamos a Gabriel Ben Tasgal, analista en política israelí y terrorismo islámico. Con formación en la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Autónoma de Barcelona, su mirada aporta la profundidad necesaria para entender este rompecabezas geopolítico.En una entrevista dijiste que había dos posiciones bastante claras entre la población israelí en relación con la guerra contra Irán. ¿Nos puedes ampliar?Así es. La primera visión sostiene que la guerra es necesaria: si se logra desarmar nuclearmente a Irán o reducir significativamente su capacidad misilística, ya sería un gran logro.La segunda va más allá y plantea que la guerra es necesaria, pero que además debe apuntar a derrocar al régimen.¿Cómo están sobrellevando el tercer año en guerra?Pese al ataque de Hamás y el trauma de los secuestros, la sociedad muestra una alta resiliencia. Hay una capacidad de adaptación notable, incluso en condiciones extremas.También se ha instalado una sensación particular: la de estar viviendo días fundacionales, casi de “reconstrucción nacional”, como una nueva independencia que podría redefinir el Medio Oriente. Esa percepción da sentido al sacrificio cotidiano.Al mismo tiempo, es una sociedad que logra sostener su funcionamiento: trabajo remoto, continuidad productiva y adaptación constante. Esto es posible, en parte, porque se trata de un país relativamente rico, lo que amortigua presiones sociales más extremas.En ese sentido: ¿cómo se está comportando la economía israelí?Israel entró a la guerra con reservas cercanas a los 220.000 millones de dólares.El costo estimado del conflicto ronda los 70.000 millones.La economía se sustenta en cuatro pilares principales: la alta tecnología, que ha mostrado una resiliencia significativa; el corte de diamantes; el turismo; y la industria de defensa, con fuerte desarrollo e innovación. Este último se ha fortalecido significativamente.Aunque la incertidumbre ha reducido la inversión (en el mercado inmobiliario, por ejemplo), hay una clara resiliencia de la economía: Israel empezó esta guerra con un ingreso per cápita, de 56.000 dólares y ahora está en 64.000, y el shekel se ha mantenido fuerte frente al dólar.Es decir: se sigue produciendo y funcionando, incluso en guerra.  ¿Cómo podemos entender que Trump asegure que está negociando con Irán y estos lo nieguen diciendo que “está negociando solo”?Respecto a Donald Trump, la percepción es que existe una estrategia clara, aunque difícil de leer en sus declaraciones.Su enfoque sería: identificar un “eje” adversario (Irán, Cuba, Venezuela), ejercer presión externa sin desplegar tropas en tierra, evitar repetir errores de Irak, Afganistán o Vietnam, y apostar a cambios internos en esos regímenes.Sus declaraciones públicas generan confusión, lo que podría ser parte de una estrategia deliberada para desorientar tanto a medios como a adversarios.¿Entonces qué es lo concreto?   Sobre los resultados, no hay consenso: mientras algunos creen que no ha logrado lo esperado, otros sostienen que los procesos de este tipo no pueden medirse en tiempos cortos.Lo cierto es que no se puede derrocar en semanas a un régimen que lleva 47 años en el poder, con fanáticos “escatológicos” que buscan el fin de la humanidad y una estructura dispuesta a sacrificar a su propia población.Los resultados han sido significativos: primero se golpeó a la dirigencia política y militar, luego la capacidad misilística y ahora la economía, lo que apunta a debilitar el sustento del régimen, y especialmente el de la Guardia Revolucionaria.A nivel político: ¿cómo se está reordenando la política israelí y cuáles son las proyecciones para cuando termine la guerra?El escenario político israelí sigue fuertemente polarizado entre posiciones “pro” y “anti” Netanyahu.Sin embargo, incluso reconociendo su responsabilidad en los hechos del 7 de octubre, también al Primer Ministro se le atribuye haber logrado reposicionar estratégicamente a Israel en la región.Hoy, la evaluación es que seguirá siendo el líder con mayor capacidad percibida y que es altamente probable que vuelva a ser primer ministro.En ese escenario, sería deseable una alianza con Naftali Bennett, formando un gobierno de unidad nacional que reduzca la dependencia de sectores más extremos.Hace algunas semanas se produjeron ataques simultáneos en distintas ciudades de Europa y Norteamérica. Harakat Ashab al Yamin se atribuyó la autoría en Bélgica y Países Bajos ¿se trata de antisemitismo clásico o está influenciado por la penetración del islam radical?Es una alianza entre el antisemitismo clásico europeo, porque Europa es la cuna del antisemitismo y un antisemitismo de corte nazi que viene del Medio Oriente, muy influido por el Mufti de Jerusalem. A esto se suma el radicalismo islámico de grupos como el que nombras, que es una versión chiita del islam.También están los sectores de la izquierda extrema y corrientes de extrema derecha conspirativa como las de Tucker Carlson.En síntesis, es una combinación entre el “viejo” y el “nuevo” antisemitismo.Para combatirlo se requiere: educación -lo que en Chile hace el Museo Judío- como la estrategia más sólida y sostenible en el largo plazo; la acción legal, que hoy se considera clave para sancionar conductas y generar disuasión efectiva; y la autoprotección.Gabriel Ben Tasgal ofrece un análisis claro y directo. En su diagnóstico advierte que no existen soluciones inmediatas, pero que lo que ocurre hoy marcará un cambio geopolítico global. Termina la entrevista con un potente mensaje: “El pueblo judío en Israel está en su momento de gloria. Nunca hemos estado tan bien como ahora. Nunca”.

El alza de combustibles reabre debate energético

Hasta un aumento de $370 por litro en gasolinas y $580 en diésel se anunció esta semana en nuestro país, lo que derivará en una mayor inflación y costo de vida.En este contexto las críticas a la dependencia mundial del petróleo toman más fuerza, dando espacio a acelerar la marcha hacia un nuevo sistema energético global. La innovación en esta materia está reduciendo el uso del petróleo en distintos sectores, lo que se refleja en la mayor compra de vehículos eléctricos o híbridos. De hecho, el año pasado en Europa las ventas de éstos superaron a las ventas de modelos a gasolina.Esto viene de la mano de sistemas de carga inalámbrica en carreteras y mejoras en baterías para reemplazar los motores de combustión. El aporte de IsraelIsrael, líder mundial en energía solar desde hace décadas, con grandes parques fotovoltaicos y proyectos termosolares en el desierto de Néguev, apunta a cubrir el 30% de su electricidad con energías renovables para 2030. El International Trade Administration (EE.UU.) destaca su plan de transporte, que aspira a una transición gradual a autos eléctricos y camiones de gas natural, lo que considera nada menos que la prohibición de importar coches de gasolina a partir de 2030.Considerando nuestra geografía, caracterizada por una radiación solar privilegiada en el norte, Israel puede transformarse en un referente tecnológico y un modelo de gestión, sobre todo de cara al Plan de Descarbonización, que apunta —entre otros objetivos— a eliminar las emisiones de los vehículos particulares para el año 2040.El almacenamiento de energía es otro desafío. En Israel, ZOOZ Power, está desarrollando un sistema que almacena energía mecánicamente y permite cargas ultra rápidas sin colapsar la red eléctrica. Soluciones como estas hacen posible operar estaciones de carga incluso en áreas donde la infraestructura eléctrica es limitada.El Jerusalem Post agrega otras iniciativas como TIGI Solar, que desarrolla colectores solares térmicos para producir calor a alta temperatura; Nostromo Energy, que fabrica sistemas de almacenamiento de energía térmica para enfriar edificios comerciales; y ZutaCore, que desarrolla tecnología de enfriamiento para chips en granjas de servidores, entre otros.Se suman otras tecnologías para áreas que demandan mayor energía, como transporte marítimo, aéreo e industria pesada, en donde el hidrógeno verde parecer ser una solución.  Las compañías israelíes H2Pro (que recibió el respaldo de Bill Gates), HydroLite, QD-SOL y Purammon están desarrollando tecnologías basadas en este recurso.Estas tecnologías podrían ser complementarias a la estrategia nacional de hidrógeno en Chile.Así, Israel, junto con otros países que lideran la innovación tecnológica, está contribuyendo a un sistema energético más descentralizado y basado en la producción local, lo que permitirá reducir el poder geopolítico de los países exportadores de petróleo, que hoy aproblema al mundo.

Edicto de Granada: la expulsión de los judíos de Sefarad

El 31 de marzo de 1492, los Reyes Católicos —Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón— tomaron una decisión que cambiaría profundamente la historia de España. Ese día firmaron el Edicto de Granada, también llamado Decreto de la Alhambra. Con este decreto, se ordenaba la expulsión de todos los judíos que no aceptaran convertirse al cristianismo. Durante mucho tiempo, judíos, cristianos y musulmanes convivieron en la península ibérica con distintos niveles de estabilidad. Sin embargo, hacia finales del siglo XV esa convivencia empezó a tensarse cada vez más, hasta dar paso a un clima de creciente intolerancia religiosa, debiendo circunscribirse a barrios segregados y a usar distintivos en su ropa.En ese contexto surgió primero la Inquisición, establecida en 1478 para vigilar y castigar la herejía, especialmente entre judíos conversos que podían ser influenciados por comunidades judías para “judeizarse”. Así, la expulsión sería la solución para garantizar la unidad religiosa del reino tras la conquista de Granada.El plazo estipulado por el Edicto para abandonar el territorio fue el 31 de julio de 1492, que coincidió con el 9 de Av (Tishá B'Av), día de duelo judío por la destrucción del Primer y Segundo Templo de Jerusalem, entre otras tragedias.Esta fecha marcó definitivamente el fin de siglos de presencia judía en la península ibérica y dio paso a una de las diásporas más significativas y recordadas en la historia del pueblo judío.Contenido  El Edicto de Granada establecía medidas estrictas y definitivas. Todos los judíos, sin excepción de edad, origen o condición, debían abandonar los territorios de Castilla y Aragón antes de finales de julio de 1492, plazo que posteriormente se extendió hasta agosto. Quienes se rebelaran enfrentaban la pena de muerte y la confiscación de sus bienes. Aunque el decreto no lo expresaba abiertamente, ofrecía la alternativa de convertirse al cristianismo. Muchos judíos optaron por bautizarse para permanecer en España, mientras que otros prefirieron el exilio. Diáspora sefaradí A los expulsados se les permitió vender sus propiedades, pero no podían llevar consigo oro, plata ni moneda acuñada, lo que provocó pérdidas económicas significativas y abusos durante el proceso de salida. Este éxodo forzado dio origen a la diáspora sefaradí, nombre derivado de “Sefarad”, término hebreo para España.Los judíos sefaradíes se dispersaron por el norte de África, Portugal, Italia, los Países Bajos y, especialmente, el Imperio Otomano, donde fueron recibidos con mayor tolerancia. Muchos también llegaron a América, particularmente en los primeros años de la colonización, cuando la Inquisición aún no estaba plenamente establecida en el continente.Consecuencias económicas y culturalesDiversos historiadores coinciden en que la salida de los judíos de España generó un debilitamiento de ciertos sectores económicos como el comercio, las finanzas y la medicina, entre otras áreas.Por otra parte, la convivencia entre religiones había dado lugar a importantes avances en filosofía, ciencia y literatura. La expulsión implicó la desaparición de este desarrollo que había florecido durante siglos en toda la península. Como resultado, en la región terminó la multiculturalidad medieval para dar paso a la uniformidad religiosa.El camino al “Nuevo Mundo” Aunque los Reyes prohibieron el paso de judíos a sus colonias, muchos conversos llegaron a lo que hoy es Latinoamérica durante los primeros años de la conquista.Figuras centrales de la exploración, como Cristóbal Colón, han sido objeto de estudios que sugieren un posible origen judío o vínculos con familias conversas. Más allá de este debate, lo cierto es que sus expediciones incluyeron a personas de ascendencia judía, reflejando una presencia que, aunque muchas veces invisibilizada, fue parte del proceso de descubrimiento y conquista.En la expedición de Hernán Cortés, por ejemplo, se ha documentado la presencia de hombres como Hernando Alonso, Gonzalo (o Francisco) de Morales y Diego de Ocaña, algunos de los cuales terminaron siendo perseguidos y ejecutados por la Inquisición en 1528. Estos casos evidencian que, incluso en zonas apartadas, el peligro no desaparecía completamente.Más cerca de lo que hoy es Chile, también hubo presencia de conversos. Según el historiador Günter Böhm, varios descendientes de judíos estuvieron entre los primeros conquistadores que llegaron a este territorio. Entre ellos se mencionan nombres como Diego García de Cáceres, quien llegó a ser alcalde de Santiago, Francisco de Gudiel, uno de los fundadores de Concepción y Pedro de Omepezoa (o Homem de Pessoa), quien alcanzó posiciones de gobierno en distintas regiones del imperio español en América.Otros ejemplos notables son Alonso Álvarez, Juan Serrano, Pedro de Salcedo y Rodrigo de Oroño, este último teniente general en la expedición de Diego de Almagro.Estos casos demuestran que —pese a la presión religiosa que los obligó a mantenerse en silencio— los judíos tienen presencia en Chile desde el siglo XVI.El orgullo sefaradíLa expulsión de 1492 fue declarada inválida por el gobierno español cinco siglos después, el 16 de diciembre de 1968, tras la Ley de Libertad Religiosa de 1967 y con motivo de la inauguración de la Sinagoga de Madrid. Fue revocado definitivamente el 1 de abril de 1992 por el rey Juan Carlos I. Actualmente, ciudades como Toledo, Girona, Segovia o Córdoba son parte de la Red de Juderías de España, que busca preservar este legado histórico.Dondequiera que se establecieran, los sefaradíes conservaron su lengua -el ladino- sus tradiciones, gastronomía y música, y una memoria muy viva de su origen.El Edicto de Granada, un símbolo histórico de intolerancia, marcó el final de una época en España, así como el inicio de una vida judía en distintas latitudes, incluyendo Latinoamérica, reflejando la inquebrantable resiliencia del pueblo judío. ___________Súmate a la “Travesía Sefarad”Para conocer de cerca esta historia, el Círculo Israelita invita a ser parte de la “Travesía Sefarad”, una experiencia única para recorrer la historia, las huellas y la memoria del judaísmo en España y Portugal. Este viaje conecta pasado y presente a través de ciudades, relatos y vivencias que siguen latiendo hasta hoy; un recorrido lleno de historia, sentido y judaísmo.Para solicitar más información, escribe a vivi@cis.cl

Richard Axel, Premio Nobel de Medicina

Richard Axel nació el 2 de julio de 1946, en Nueva York, y se crió en Brooklyn en el seno de una familia de inmigrantes judíos polacos, donde su padre trabajaba como sastre. Se graduó del Stuyvesant High School en 1963, y se doctoró en 1970 en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, de donde pasó a investigar en el Instituto de Investigación del Cáncer de la Universidad de Columbia y en el Instituto Nacional de Salud. En 1969, recibió el premio de investigación de la Sociedad Médica Johns Hopkins.Junto a la doctora Linda Buck iniciaron sus estudios en equipo cuando ella era una investigadora posdoctoral en el grupo de Axel en la Universidad de Columbia. Ambos decidieron no buscar las proteínas receptoras de olores, sino los genes que contenían las instrucciones para producirlas. Después de varios intentos fallidos, en 1991 encontraron los genes que permitieron estudiar el sentido del olfato mediante técnicas modernas de biología molecular y celular, y comprender cómo el cerebro distingue entre los olores. Además, su descubrimiento sirvió de base para identificar los genes de proteínas receptoras en otras especies. Hasta la década de los noventa, cuando Axel y Buck presentaron sus resultados, el olfato había sido uno de los sentidos más enigmáticos. Las investigaciones se centraban sobre todo en analizar la audición y la visión, considerados sistemas sensoriales aparentemente más vitales. Los dos científicos revolucionaron este campo de estudio al ser los primeros en utilizar la metodología molecular para determinar el funcionamiento de este sentido. Ambos descubrieron la existencia de unos 1000 genes que funcionan como receptores olfativos, capaces de reconocer y memorizar aproximadamente 10 mil sustancias odoríferas conocidas. Cada célula olfativa está especializada en identificar un número concreto de olores, cuya señal se transmite al cerebro mediante impulsos eléctricos. Todos los receptores son proteínas relacionadas entre sí, pero difieren en pequeños detalles. Cada receptor consiste en una cadena de aminoácidos anclada a la membrana celular, que la atraviesa siete veces.El Instituto Karolinska de Estocolmo les concedió en 2004 el Premio Nobel de Medicina y Fisiología, por sus trabajos para desentrañar el misterio del sentido del olfato. Fue galardonado por la Academia de las Ciencias de Nueva York en 1984. Entre otros, también recibió el premio a la Excelencia en Ciencia y Tecnología de la ciudad de Nueva York y la medalla de la Academia de Medicina de Nueva York por su contribución a las ciencias biomédicas. Junto con la doctora Linda Buck, obtuvo el galardón Unilever Science y el premio de neurociencia Perl/UNC. Es miembro de la Academia Nacional de las Ciencias, de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias y de la Sociedad Filosófica Americana.Está casado con su colega Cornelia Bargmann. Antes lo estuvo con Ann Axel, trabajadora social en el Centro Médico de la Universidad de Columbia. Richard Axel se identifica como un orgulloso judío estadounidense. Su crianza estuvo marcada por la calidez familiar en Brooklyn, aunque alejada de una práctica religiosa estricta. Se identifica fuertemente con su herencia judía y su contexto como neoyorquino. Aunque creció en un hogar "vacío de libros, arte o música", sus padres fomentaron un profundo respeto por el aprendizaje. Axel, junto con otros científicos de origen judío, ha expresado que los factores religiosos no deben limitar la ciencia.

Entrevista a Ricardo Israel: “El Estado judío tiene una continuidad histórica de miles de años”

Al iniciar el Zoom se reconoce el ritmo tan distintivo que hizo de Ricardo Israel una de las voces más influyentes del análisis internacional en la radio chilena, hasta 2008, cuando fue candidato a alcalde por Santiago y posteriormente candidato presidencial (2013). Hoy reside en Florida, EE. UU., vinculado al Interamerican Institute for Democracy, donde continúa escribiendo columnas y publicando libros. El más reciente es “En defensa de Israel”.Fue una larga e iluminadora conversación —difícil de condensar en este espacio— con el destacado abogado de la Universidad de Chile, licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona, magíster en Latin American Government and Politics y doctor en Ciencia Política por la Universidad de Essex (Inglaterra).Antes de hablar del libro, Ricardo Israel recuerda su historia personal, que comenzó en la ciudad de Los Ángeles, Chile, donde existía una pequeña comunidad judía. En 1973, recién egresado de Derecho en la Universidad de Chile, fue detenido. Luego vivió el exilio y, de regreso al país en 1981, participó en la Comisión Chilena de Derechos Humanos y se integró al Instituto de Ciencia Política de la Universidad de Chile, del que llegaría a ser director.Es un judío orgulloso de su tradición “miti -mota” (sic), con un abuelo materno que habló español como alemán toda su vida, y el paterno, de Esmirna, que nunca dejó de hablar ladino. “Esa amplitud ha acompañado mi carrera y mis análisis”, explica. También declara que, a lo largo de su vida, ha experimentado la judeofobia en distintas instancias. La que más le duele probablemente es su salida de la universidad de Chile: “Fue una expresión de antisemitismo muy violento”, indica.Una identidad reafirmadaEn esa línea dice que, tras el ataque de Hamás a Israel, hizo algo que nunca había hecho: ponerse una kipá y usar un jai para autoafirmarse públicamente. Sobre su último libro “En defensa de Israel” dice: “El 7 de octubre es mi cumpleaños y quedé tan impresionado que decidí escribirlo el mismo 8 de octubre”.El libro examina la guerra en múltiples frentes, incluyendo el de la propaganda, y el aumento de la judeofobia; desmonta mentiras, cuestiona la narrativa que presenta a Israel como una potencia colonial y defiende su derecho a existir y a garantizar su seguridad.Considerando lo que ha vivido Israel, ¿Por qué hay que salir en su defensa?No deberíamos, pero eso es lo que hay, y ante eso debemos reaccionar. Lo que ocurrió fue enorme, y también lo que logró Israel. Esta es la segunda guerra más importante de su historia después de la Guerra de la Independencia, cuando muchos pensaban que el país no sobreviviría. Militarmente, lo que logró ahora fue incluso más complejo que la Guerra de los Seis Días.Yo califico a Israel como la madre de todo Estado. Si hay un Estado con continuidad histórica —y ni siquiera los chinos pueden decir lo mismo— es el judío: mismo idioma, mismo pueblo y todas las características de un Estado por miles de años.Solo hay algo de tanta duración: la judeofobia.Entonces abordar un fenómeno de miles de años es una pérdida de tiempo. Yo prefiero partir en la inversa: por el orgullo que uno siente por un Estado judío tan próspero, tan poderoso que ganó una guerra en siete frentes con una superioridad aérea, sobre Irán y todo el Medio Oriente. Mas aún: Israel es poderoso también por la tecnología, la cantidad de orquestas, ballet, sinfónicas, museos, y la lectoría de libros, entre otros. Esos son los índices que marcan el orgullo de Israel y que a mí me dejan tranquilo. Entonces, a Israel hay que defenderlo como lo que es no tenemos que estar pendientes de que actúe según lo que determinan los que nos odian. La guerra y la narrativa¿Por qué la narrativa anti-Israel tiene tanto éxito? Porque ha ocupado el espacio que tuvo el proletariado en el marxismo clásico.En el siglo pasado, el proletariado era el portador de la historia. Hoy el wokismo ha adoptado otras banderas, como la liberación de Palestina o la causa indígena.En ese marco, Israel terminó ocupando el lugar simbólico que antes tenían los burgueses frente al proletariado. Y en ese esquema no importa demasiado lo que uno haga o diga.El rol de las comunidades judíasLe preguntamos cómo es posible quedar impávidos cuando la propaganda está dominando el relato; su respuesta alude a las comunidades judías de la diáspora.Israel ganó la guerra en siete frentes, pero perdió en el octavo: el de la propaganda. En nada ha fracasado tanto como en eso, y debe corregirlo. Pero también se necesita la colaboración de las comunidades judías.Para mí, el ejemplo a seguir son los afroamericanos. Como ellos dicen —y son los únicos que lo dicen—: “a nosotros no nos hubiera pasado lo mismo, porque ya no nos pasó”.A pesar de su historia de discriminación, hoy casi nadie se atreve a enfrentarlos. Martin Luther King, que era un distinguido prosionista, decía que el ejemplo de su lucha eran los judíos. Yo creo que hoy nosotros podemos aprender de ellos.Eso significa acudir a los tribunales todas las veces que sea necesario.Un ejemplo fue Inglaterra: frente a reiterados episodios antisemitas, la presión de la comunidad terminó debilitando el liderazgo laborista de Jeremy Corbyn.Entonces hay mucho que hacer todavía, y lo primero, es no tener complejos y acudir a los tribunales todas las veces que sea necesario.Ricardo Israel “hace falta”Después de un par de décadas fuera de Chile, Ricardo Israel es una voz que “hace falta”, su análisis es necesario cuando los temas internacionales son un segmento que muchas veces parecen un anecdotario en televisión. Su libro invita a comprender mejor el conflicto, cuestionar narrativas instaladas y reafirmar la identidad judía, destacando el lugar que Israel ocupa en el mundo.Para quienes buscan su solidez, es recomendable seguirlo en Infobae y en su quehacer en el Interamerican Institute for Democracy. 

Roy Glauber, Premio Nobel de Física

Roy Jay Glauber nació en Nueva York el 1 de septiembre de 1925, hijo de Emanuel B. Glauber y Felicia Fox, ambos judíos. Fue parte de la promoción 1941 de la Escuela Secundaria de Ciencias del Bronx. Con doce años ya había fabricado su propio telescopio, que aún conservaba, y un aparato que polarizaba la luz. Por algo relacionado con aquello, la teoría sobre cómo contar fotones, recibió el Nobel casi 70 años después. Realizó sus estudios en la Universidad de Harvard. Tras su segundo año, fue reclutado para trabajar en el Proyecto Manhattan, donde, a los 18 años, fue uno de los científicos más jóvenes del Laboratorio Nacional de Los Álamos. Su trabajo consistió en calcular la masa crítica de la bomba atómica. Tras dos años en Los Álamos, regresó a Harvard, donde obtuvo su licenciatura en 1946 y su doctorado en 1949. La investigación de Glauber abordó problemas en diversas áreas de la óptica cuántica, campo que, en términos generales, estudia las interacciones electrodinámicas cuánticas de la luz y la materia. También trabajó en diversos temas de la teoría de colisiones de alta energía, incluyendo el análisis de colisiones de hadrones y la correlación estadística de partículas producidas en reacciones de alta energía. En sus resultados, publicados en 1963, Roy Glauber estableció las bases de la óptica cuántica mostrando que la teoría cuántica rige el campo de la óptica. Pudo explicar las diferencias fundamentales entre fuentes cálidas de luz, como las ampolletas eléctricas, con una mezcla de frecuencias y fases, y los láseres que dan una frecuencia y fase concretas. Sus últimas investigaciones fueron estudiar los átomos ultrafríos, un estado de la materia gobernado por una matemática muy extraña en la que aparecen cantidades cuyo cuadrado es cero.Glauber recibió la Medalla Albert A. Michelson del Instituto Franklin de Filadelfia, el Premio Max Born de la Sociedad Óptica de América, el Premio Dannie Heineman de Física Matemática de la Sociedad Americana de Física y compartió el Premio Nobel de Física de 2005. Glauber recibió la Medalla de Oro del CSIC de España, y fue nombrado Miembro Extranjero de la Royal Society. Durante muchos años Glauber participó en las ceremonias de los Premios Ig Nobel, parodias de los auténticos premios Nobel, que reconocen los logros que primero hacen reír a la gente y luego la hacen pensar. Se perdió la ceremonia de 2005, ya que le entregaban el Premio Nobel de Física.Roy J. Glauber es ampliamente citado en registros de la comunidad científica como uno de los numerosos físicos judíos que han recibido el Nobel. En su discurso del Premio Nobel, Glauber hizo una referencia humorística mezclando la ciencia con sus raíces al comentar que los "cuantos de luz" han existido desde que el Señor dijo: "Hágase la electrodinámica cuántica", lo cual describió como una "traducción moderna del hebreo".Tras su fallecimiento el 26 de diciembre de 2018 a los 93 años en  Newton, Massachusetts, se llevó a cabo un entierro privado coordinado por una funeraria especializada en servicios para la comunidad judía. Estuvo casado con Patricia L. Glauber,  con quien tuvo dos hijos, aunque posteriormente se divorciaron.  Glauber es recordado principalmente por sus contribuciones fundamentales a la óptica cuántica, pero su identidad judía forma parte integral de su biografía como científico estadounidense del siglo XX.